El Tiempo
El TIEMPO es
el fiscal de DIOS, aliado del Hijo del Hombre
Así habló INRI
CRISTO:
“En 1978, cuando caminaba en dirección a la
trascendencia espiritual que culminó con la revelación de mi identidad en el
ayuno en Santiago de Chile, el SEÑOR DIOS, mi PADRE, me condujo delante una
antigua casa en la ciudad de Santo Ângelo, localizada en el interior del estado
Rio Grande do Sul, en Brasil. Era una casa vieja, muy vieja, donde ya no
habitaba nadie.
Al mostrarme aquella casa, Él dijo: “Mira bien esta casa, el balcón,
la terraza. Allí se han proferido juras de amor, romances se han sucedido,
niños han gateado y crecido, chicos han jugueteado, mujeres han parido y
llorado dolores, alegrías y tristezas se han pasado, novios han vivido íntimos
momentos de pasión, se ha sellado el destino temporal de muchos. Las personas
que allí han habitado se hubieron comprometido socialmente en los meandros de
la vida y de la suerte, estuvieron delante un altar, fueron a la notaría
sedimentar sus compromisos. Y esas personas tuvieron hijos, y sus hijos
tuvieron hijos, y los hijos de sus hijos tuvieron hijos en esta casa. Ahora, no
obstante, ninguno de ellos vive más allí, están en otro local.”
Enseguida,
un poco más adelante, Él me ha llevando a un cementerio, donde residían sus
cuerpos ya fenecidos por la acción del tiempo. Los niños crecieron, se
hicieron adultos, que envejecieron y desencarnaron. Allá estaba lo que restaba
de sus cuerpos. Aquella casa un día tuvo vida, testificó la vivencia de
aquellas personas, pero en aquel momento estaba abandonada, con los vidrios de
las ventanas quebrados, las columnas ajadas, ya no había más vida en su
interior.
Así es el tiempo: cruel, impiedoso,
destructor, avasallador, ineludible a los habitantes de la Tierra. Sólo DIOS es
eterno, infinito, sin inicio ni fin. Es, fue y siempre será el único ser
increado, nunca acaba, nunca fenece. Para Él, el tiempo no cuenta. DIOS no se
inclina, no es rehén de calendario ni de reloj. Los creó tan solamente con el
objetivo de facilitar la vida de los hombres en la tierra. El tiempo rige el
destino, la vida, las estaciones; el tiempo no para, sin embargo, nunca
envejece. El tiempo es el aliado de los que confían en la justicia divina, como
bien está escrito en el sagrado libro del Eclesiástico capítulo 2 (“Cuando
entras en el servicio de DIOS, persevera firme en la justicia y en el temor, y
prepara tu alma para la tentación. Humilla tu corazón, y tiene paciencia;
inclina tu oído, y recibe las palabras de la sabiduría, y no te apresures en el
tiempo de la prueba. Sufre las tardas de DIOS, conserva unido a DIOS, y
espera pacientemente, para que tengas ventaja en tu suerte final. Acepta todo
que acontecerte, y permanece en paz en tu dolor, y en el tiempo de la
humillación tiene paciencia; porque en el fuego se prueban el oro y la
plata, y los hombres amados, en el crisol de la humillación. Confía en DIOS y
Él te protegerá...”). Por otro lado, el tiempo es el verdugo de los
prevaricadores, una vez que a él está vinculada la ley del karma. El tiempo
pasa, los hombres pasan y las obras permanecen.
Mi PADRE me
ha mostrado que las peripecias de mi infancia, los desencuentros de mi
adolescencia, las vicisitudes de mi juventud, las amargas experiencias de mi
edad adulta y la larga peregrinación sobre la tierra desde los trece años de
edad, de ciudad en ciudad, de país en país, todo fue necesario para que yo me
hiciera apto a cumplir mi misión. Él me hizo acordarse los momentos más
difíciles de mi reprobación, las carcajadas de mis enemigos, lo burle de los
espíritus de las tinieblas (ver El Deportado pagina 18), pero después
mostró mi victoria inexorable. Dijo que, a partir de ahora, sentiré el tiempo
como mi aliado, junto conmigo, testificando que, en el cumplimiento de los
vaticinios que he enunciado antes de ser crucificado, la gloria me amará.
El tiempo actúa incesantemente, testifica silenciosamente el cambio de
los hábitos, de las costumbres, de las arquitecturas, de las posiciones
sociales, de la condición física, de la edad, del rumbo de la vida humana, de
las fortunas, que son siempre las mismas, sólo cambian de dueño... La Central
de Policía donde estuvo detenido por ocasión del Acto Libertario perpetrado en
Belém do Pará en el histórico 28 Febrero 1982, por la acción del tiempo,
hoy es un fantasmagórico edificio desocupado. El presidio “San José”, donde he
permanecido durante quince días y de donde he salido bajo el amparo de la
Divina Providencia sin depender de abogados, hoy está transformado en un museo.
El sacerdote Faustino de Brito, que hubo ordenado a los soldados quitar mi
túnica a la fuerza, desencarnó víctima de uno derrame cerebral, después de
expiar sus pecados inerte, sin embargo consciente, largos años en posición
horizontal. El arzobestia (arzobispo) de la época, Gaudêncio Ramos, desencarnó
con cáncer. Ambos, teniendo conciencia de que soy el Hijo de DIOS y que he
practicado un acto libertario, suplicaron que fuesen sepultados en la catedral
de la Sé, escenario de la divina revolución (ver registros periodísticos en el
libro DESPERTADOR 2ª parte). El oficial militar que ha comandado la evacuación
del público de la catedral y, paradójicamente, me hubo auxiliado a descender
del altar, en la época con la divisa de teniente, hoy es el coronel Watrein.
Muchos de los niños que han testificado la revolución hoy son adultos, jefes de
familia, se han casado y ya están hasta reproduciendo niños. Así es el
tiempo.
Muchas de
las enseñanzas que ahora os concedo de parte de mi PADRE, el pueblo de dos mil
años atrás no estuvo preparado para asimilar. Por este motivo yo he dicho a los
discípulos: “Tengo aún muchas cosas a deciros, pero vosotros no las podéis
comprender ahora. Cuando venga, sin embargo, el Espíritu de Verdad, él os
guiará en el camino de la verdad integral, porque no hablará de sí, pero dirá
todo lo que tenga oído y anunciaros- á las cosas que están para venir. Él
me glorificará porque recibirá de lo que es mío y os lo anunciará. Todo lo que
el PADRE tiene es mío. Por eso yo os he dicho que él recibirá de lo que es mío
y o lo anunciará. Un poco y no me veréis, y otra vez un poco y me veréis,
por cuanto voy hacia el PADRE” – Juan c.16 v.7 a 16). Cuando he prometido a los
discípulos que en breve retornaría, no he establecido una fecha determinada
porque un poco de tiempo para DIOS puede durar muchos siglos. Dos mil años
se pasaron y el ALTÍSIMO ha propiciado las circunstancias necesarias para mi
retorno.
En aquella
época era difícil comprender que un día DIOS inspiraría los científicos a que
construyeran el avión y la televisión, estos magníficos aparatos que posibilitarán
el cumplimiento de mi misión de acuerdo con las profecías del Apocalipsis,
según las cuales en mi día de gloria visitaré todas las naciones viniendo sobre
las nubes y todo ojo me verá. Aún antes de la crucifixión Él me hubo revelado
que sería así. Pero sólo ahora, habiendo llegado el tiempo previsto, puedo
explicaros estas cosas a fin de que evitéis el fanatismo impuesto a vosotros en
la catequesis del embuste durante mi ausencia de la Tierra. Esquivaos del
delirio, de la fantasía, de la esquizofrenia de los fariseos que me imaginan
volando igual una ave con unas luces parpadeando. Para quien razona dentro de
la lógica, obviamente peregrinaré sobre el mundo de avión, a fin de recoger mis
hijos de todos los rincones de la dimensión terrestre, otrosí seré visto por
toda la humanidad a través de la televisión. Aún a los humildes que no poseen
aparato de TELE será facultado verme en telones instalados en las plazas
públicas del mundo entero (“He ahí que él viene sobre las nubes y todo ojo lo
verá” – Apocalipsis c.1 v.7).
* En aquel entonces también era difícil explicar a mis seguidores y
oyentes que yo volvería a través de la divina y eterna ley de la reencarnación
con el mismo rostro, la misma voz, la misma estatura, la misma silueta, la
misma túnica, el mismo manto, la misma sandalia, finalmente, la misma imagen.
Carecía que se pasara el tiempo en la Tierra cuándo ahora me indagan por qué me
visto de túnica y manto, por qué uso sandalias, por qué aparezco en público con
mi corona de espinas, les explican, entonces, que yo aún prometí retornar como
era, cumpliendo Juan c.16 v.14 y 15 (arriba citado), lo que a las veces
se hace muy difícil y desconfortable faz a la incomprensión, al fanatismo, al
aire de burle y desdén de los que apuntan con el dedo y me juzgan
precipitadamente sin jamás haber dialogado conmigo.
Pero en verdad, en verdad os digo: el mayor milagro, la mayor prueba
del inmensurable poder de DIOS fue Él haberme reenviado como yo era antes de la
crucifixión, conforme podéis atestiguar a través del Sudario, en lo cuál se
impregnó mi imagen por las manos de la Divina Providencia. Al contrario, sería
muy más difícil, esto para no decir imposible, cumplir mi misión en esta
generación de corazones duros. Muchos alegan tratarse de una falsificación producida
durante la Edad Media, sin embargo los más recientes estudios sobre esta sábana
comprueban su autenticidad. (Ver extracto de la revista Galileo nº 99,
editora Globo, en la contracapa).
No penséis,
mis hijos, que las tragedias vislumbradas día después de día en el escenario
mundial como nunca antes sucedió en la historia de los pueblos son fruto del
acaso. En la realidad, son las señales de mi presencia en la Tierra, conforme
hube enunciado a los discípulos hay dos mil años cuando me indagaron acerca de
las señales del fin del mundo y de mío retorno (“Dísenos: ¿cuándo sucederá esto
(la ruina de Jerusalém) y cual será la señal de tu venida y del fin del
mundo? ...Porque oiréis hablar de guerras y de rumores de guerras, y se
levantará nación contra nación, y reino contra reino, y habrá hambres,
pestilencias (SIDA, Ébola, Ántrax, etc.) y terremotos en diversos
lugares. Todas esas cosas son el principio de los dolores...” – Mateo c.24 v.3
la 8). Las profecías bíblicas ahora se cumplen rigurosamente. Es el tiempo.
Y para
desaliento, desilusión, disgusto de mis enemigos, que pensaban ser posible
crucificarme más una vez, está otrosí previsto en las Sagradas Escrituras que
en mi día de gloria tendré mis canas, inmediatamente estaré en avanzada edad.
Mi PADRE dijo que no puedo desencarnar mientras no que haya cumplido mi misión
de juzgar la humanidad y dar efectividad la consolidación de su santo reino
sobre la tierra (“Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca
y como la nieve... salía de su boca una espada de dos hilos y su rostro
resplandecía como el sol en toda su fuerza” – Apocalipsis c.1 v.14 y 16. La
espada de dos hilos es mi lengua, que tiene poder concedido por DIOS de
bendecir y maldecir.
Todo tiene
su hora y su tiempo. Como yo aún había previsto antes de ser
crucificado, aún bebo de trago en trago
la última porción del cáliz amargo de la reprobación (“Pero primero (antes
de su día de gloria es necesario que él (Cristo) sufra mucho y sea
rechazado por esta generación. Así como fue en los tiempos de Noé, así será
también cuando viniera el Hijo del Hombre” – Lucas c.17 v.25 la 35. Viví
como apátrida esperando pacientemente durante veinte años por el reconocimiento
oficial de mi identidad como INRI CRISTO. Sólo a finales del siglo XX, en
24/10/2000, el Egregio Tribunal de Justicia del Estado de Paraná expidió lo
venerando acordan que determinó la rectificación de mis documentos, nos cuáles
consta el nombre que pagué con mi sangre en la cruz, INRI (“A lo que
vencer... escribiré sobre él el nombre de mi DIOS... y también mi nuevo
nombre” – Apocalipsis c.3 v.12). Es el tiempo.
Los esquizofrénicos, enemigos de la verdad y del Reino de DIOS
(impostores que si auto-intitularon pastores sin la unción de mi PADRE,
sacerdotes de la proscrita iglesia meretriz romana – Apocalipsis c.17) piensan,
en el delirio de su fanatismo, ser posible derrotarme. No pasan de invidentes
guías de invidentes (“¡Pero ay de vosotros...
hipócritas! Que cerráis el reino de los cielos a los hombres, pues ni vosotros
entráis ni dejáis que entren los que están para entrar” – Mateo c.23 v.13.
Ellos son que, en la verdad, están siendo cada día acometidos por el flagelo,
por las desgracias, por las molestias infligidas a través del látigo del
verdugo tiempo, una vez que mi presencia en la Tierra de carne y hueso
significa el desmoronamiento del imperio enfermo erigido durante mi ausencia.
Desenmascaro estos lobos con piel de oveja por los falsos títulos que usan. A
lo que induzcan mi pueblo a llamarlos de “padre y “papa”, violan mi Evangelio,
donde está escrito: “A nadie llaméis padre sobre la tierra, porque un solo es
vuestro PADRE, lo que está en los cielos” (Mateo c.23 v.9 – padre, en la
traducción del italiano y del español, quiere decir padre, y papa, en la
deformación del griego y latín, otrosí quiere decir padre, luego esos títulos
son falsos). Y también yo dijo que soy el único pastor (“Yo soy el buen pastor,
conozco mis ovejas y ellas me conocen” – Juan c.10 v.14), no reconozco ninguno
a la excepción del cuadrúpede pastor alemán que sirve de guardia. Por lo tanto,
los otros no pasan de perros vuelca-latas que usan mi nombre antiguo (Jesús) a
fin de ahorrar ilícitamente los parcos recursos de mi pueblo en la abusiva
práctica del chantaje del diezmo y otras afines. (Ver circular El Diezmo
en el libro DESPERTADOR 1ª parte).
Además, los
sacerdotes traidores de la causa divina enseñan los cristianos a postrar-si
delante de malditas estatuas, violando lo que el SEÑOR dijo hace milenios y
está sobejamente registrado en las Sagradas Escrituras (“Yo soy el SEÑOR,
vuestro DIOS. No haréis ídolos para vosotros ni imágenes de escultura para que
adoréis, porque yo soy el SEÑOR, vuestro DIOS... guardad mis sábados” –
Levítico c.26 / “El ídolo, obra de las manos humanas, es maldito, él y su autor”
– L. de la Sabiduría c.14 v.8 y 27 / “Se quedarán fuera del reino de DIOS los
idólatras... y todos los que aman y practican la mentira” – Apocalipsis c.22
v.15 / “Yo soy el SEÑOR, este es mi nombre. No daré a otro mi gloria ni
consentiré que se tribute a los ídolos la alabanza que sólo a mí pertenece”
– Isaías c.42 v.8). Muchos, desesperados, desean la visita de la muerte,
suplican por ella hasta en oraciones, a ejemplo del jefe de la proscrita
iglesia romana, que se hace llamar “papa”. Él peregrina en los países en guerra
en la esperanza de ser quizá asesinado en el afán de conseguir un lugar de
mártir en la historia (ver Parábola del Rey, libro DESPERTADOR 1ª
parte). Pero la muerte no los atiende pues también obedece al tiempo, que
exige del penitente el rescate del débito karmático. Irónicamente, son estos
mismos lobos con piel de oveja y, o sus sucesores que me dirán aquel día:
“Señor, Señor, no profetizamos nosotros en tu nombre, y en tu nombre expelemos
los demonios, ¿y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Entonces, yo les diré
bien alto: “No os conozco, apartaos de mí, vosotros que practican la iniquidad”
(Mateo c.7 v.21 la 23).
El tiempo
prueba la fidelidad, la lealtad, la perseverancia de los seres humanos. Y justo
porque a los ojos de los terrícolas yo tardé para volver es que ellos
comenzaron a prevaricar, traicionaron la causa divina olvidando-si de mis
enseñanzas. Por este motivo yo dije: “Lo que perseverar hasta el fin, este
será salvo” (Mateo c.10 v.22). La vida en la Tierra está vinculada al tiempo,
para los habitantes de la tierra es muy difícil imaginar la inexistencia del tiempo
en el plan sideral, en el infinito donde reside mi PADRE, el SEÑOR del
Universo. En la eternidad, donde el tiempo no cuenta, no hace ni un segundo que
fui crucificado. Allá de donde yo vine y donde estuve en espíritu durante mi
ausencia en la tierra no hay tiempo. Yo que os hablo soy espíritu y
reencarné, pero estoy sólo de pasada. Cumplida la misión que mi PADRE me
confió, mi cuerpo será devuelto a la madre tierra y yo volveré al origen.
DIOS creó el
Universo y el mundo en millones, billones, trillones de años, pero para Él fue
en un instante, en un estallar de dedos, en un parpadear de ojos. En el sagrado
libro de Génesis fueron establecidos siete días simbólicos para la creación del
mundo a fin de facilitar la asimilación y regular las relaciones en la vida de
los hombres, hasta porque en la época en que fue escrito el nivel de conocimiento
humano aún no hube alcanzado un nivel que propiciara un parámetro plausible de
comprensión dentro de la racionalidad.
Charles
Darwin no fue meramente un científico teórico y sí un mensajero iluminado,
inspirado por DIOS. La evolución existió y existe tanto en el plan físico
cuanto en el plan espiritual, o aún, la evolución en el plan físico acompaña la
evolución en el plan espiritual. La vida en la Tierra se inició de una forma
muy simple y progresivamente evolucionó, pasando por varias prácticas, durante
millones de años. Ella partió del agua en dirección a la tierra. A través del tiempo,
evolucionó desde la forma más simple hasta el más complejo ser creado por DIOS,
el ser humano, “hecho a la imagen y semejanza de DIOS” (Génesis c.1 v.27).
El propio
conocimiento humano evolucionó de tal forma que ya posibilita a los científicos
afirmar que la evolución no es meramente una teoría y sí, como de hecho es, una
ley universal. Mi PADRE, SEÑOR y DIOS me explicó todas estas cosas
directamente, sin haber pasado por las academias de los hombres.
En el relato
de la creación consta que DIOS formó el hombre del barro de la tierra e inspiró
en su rostro uno soplo de vida, y el hombre se hizo alma viviente (Génesis c.2
v.7). El barro que Él utilizó es los componentes de la madre naturaleza que mi
genitora hubo ingerido a fin de formar mi cuerpo físico. Todos vosotros, mis
hijos, sois formados de barro, de arcilla; todos los componentes necesarios
para formar vuestro cuerpo vienen directos o indirectamente de la madre tierra.
Hasta la leche de la vaca que os sirve de alimento vino de la madre tierra.
Todos vosotros habréis de reconocer que la tierra es la madre purificadora en
el sufrimiento que pacientemente espera sus hijos queridos para el reencuentro
místico de la renovación (“Tú eres polvo, del polvo tú fuiste tomado y al polvo
retornarás” – Génesis c.3 v.19). Cuando DIOS me hizo dormir profundamente, en
la verdad esto significaba que yo había desencarnado. En este intervalo, que
puede haber sido de algunos meses, años y hasta siglos, el ALTÍSIMO quitó de mi
cuerpo, junto con las costillas, la parte femenina para formar Eva, aunque,
antes de que reencarnemos individualmente, yo era andrógino, perfecto, o sea,
Adán y Eva en un solo cuerpo (“DIOS creó el hombre a la su imagen, lo creó a la
imagen de DIOS, y lo creó varón y hembra” – Génesis c.1 v.27). No confundáis
andrógino, que es la perfección divina, con hermafrodita, la imperfección, una
anormalidad física. (Ver circular DIOS es Perfecto en el libro
DESPERTADOR 1ª parte).
Meditad por
qué DIOS creó la Vía Láctea, las galaxias, las estrellas, los planetas, el sol,
la luna, el cielo, las aguas, la Tierra, los vegetales, los animales,
finalmente, y sólo después creó el ser humano. El primer hombre es yo que os
hablo, el Primogénito Adán. Fue el último y al mismo tiempo el primero (“Yo soy
lo Alfa y el Omega, el principio y el fin...” – Apocalipsis c.1 v.8) una vez
que mi espíritu ya hubo pasado por varias prácticas evolutivas hasta llegar al
ápice de la evolución que es la condición humana. Al contrario sería una
incoherencia DIOS haber creado primero los animales y por último el ser humano
para entonces darle que pueda y dominio sobre todos los demasiados seres
vivientes (“... Dominad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, y
sobre todos los animales que se mueven sobre la tierra” – Génesis c.1 v.28).
Darwin estaba correcto, explicó y demostró el proceso de la evolución a la luz
de la inspiración divina. La verdadera ciencia jamás colide con la verdadera teología,
con la sabiduría emanada del CREADOR. Los embustólogos, falcatruólogos,
engodólogos que se dicen teólogos entran en choque con los preceptos de Darwin
porque, huérfanos de la inspiración divina, permanecen obstinadamente vitolados
al calendario simbólico establecido por DIOS. No comprenden que el SEÑOR lo
creó tan solamente en el afán de facilitar la comprensión sobre la creación
divina.
DIOS estableció las leyes que rigen el Universo, que por que sean
perfectas son eternas y por que sean eternas son perfectas e inmutables. La ley
divina, como bien ya expliqué diversas veces, puede ser resumida en dos
palabras: acción y reacción o causa y efecto. Desde que DIOS creó la primera
partícula de vida, esta partícula estaba sometida a la ley. Todo que existe y
se mueve en el Universo está sometido a la ley. Así siendo, todos los actos que
practicáis un día volverán a la vosotros, como preconiza la ley del karma, que
está vinculada al tiempo. La justicia divina viene en la hora correcta,
en el instante correcto, en el tiempo determinado por la divina
providencia, dentro de la ley de la igualdad, que consiste únicamente en
distribuirse desigualmente la desiguales en la medida en que se desigualan.
DIOS creó la ley tan perfecta que no hay posibilidad de uno adendo, de
una enmienda. Ella vale para siempre, de aquí la millones de años, aunque pasen
el cielo y la tierra, ella continuará inmutable porque es perfecta. Y no
penséis que es el SEÑOR del Universo quien os castiga. En su grandiosidad,
inmensurabilidade, Él no necesita descender de las culmináncias de su majestad
para venir a castigaros cada vez que delinquís. La ley que Él creó os castiga y
premia usando el tribunal de vuestra conciencia, donde hay un juez
peremptoriamente de turno. Cuando cometéis un delito, aunque nadie tenga visado
ni nunca tome conocimiento, vuestros ojos vuelcan y vuestro lado divino, que
está conectado al CREADOR, os acusa sin treguas. La madre naturaleza, ejecutora
de la ley divina, utilizando el fiscal de DIOS, que es el tiempo, los arremessa
el castigo por el pecado y os premia por vuestras buenas obras. Ciertamente ya
oísteis decir: “La justicia de DIOS tarda, pero no fallo”. Sin embargo os digo
en verdad que tardas jamás son las dádivas celestes, la justicia divina no
tarda y sí viene en la hora correcta.
El ciclo de la vida es nacer, crecer, vivir, evolucionar y
desencarnar. Renacer, crecer, vivir, evolucionar y desencarnar. Sólo a la luz
de la divina ley del karma y de la reencarnación, que son indisociables, es
posible comprender por qué nacen personas lisiadas, invidentes, sordas, sin
brazo, sin pierna, etc. ¿ Si DIOS dijo y está registrado en las Sagradas
Escrituras que el hombre fue hecho a la su imagen y semejanza, entonces Él
habría fallado durante la gestación de aquella mujer que concibió un
descendiente lisiado? En verdad, en verdad os digo: cuando una persona cometió
muchos pecados, violó muchas veces la ley de DIOS en una sólo encarnación y no
dio cuenta de pagar todo su débito karmático, entonces vuelta con defecto físico
a fin de saldar lo que debe a la ley a través de una purgación más o menos dura
de acuerdo con la dimensión de la deuda contraída. La señal que el penitente
trae es el rescate del débito karmático. Si esta persona reencarna en
condiciones penosas y, durante su existencia, permanece humilde delante del
SEÑOR y asimila su santa ley, comprendiendo que no fue Él quien la castigó y sí
que está tan solamente saldando la deuda con la ley, pasado el tiempo de la
purgación, siendo humilde y estando sinceramente arrepentida de sus pecados,
reencarna con un cuerpo perfecto.
Así también podéis comprender por qué DIOS prohíbe que se aproximen
del altar personas defectuosas. (“El SEÑOR habló Moisés, diciendo: Dice a Aarón:
el hombre... que tuviera deformidad (corporal) no ofrecerá panes a su
DIOS, ni se aproximará de su ministerio, si fuera invidente, si cojo, si
hubiera nariz pequeña, o grande, o torcido, si tuviera un pie quebrado o mano,
si fuera corcova, si remeloso, si hubiera belide en la vista, si sarna pertinaz,
si hubiera herpes por el cuerpo o una hernia. Todo hombre de la estirpe del
sacerdote Aarón que tuviera cualquier deformidad (corporal) no se
aproximará a ofrecer hostias al SEÑOR, ni panes a su DIOS. Comerá, sin embargo,
de los panes que se ofrecen en el santuario, contanto, sin embargo, que no
entre del velo para dentro, ni llegue al altar, porque tiene defecto, y no
debe contaminar mi santuario” – Levítico c.21 v.16 la 24). ¿Por qué
contaminar? Como ella es portadora de aquella condición física anormal,
entonces es naturalmente revolvida, vulnerable a recibir las energías negativas
del maligno. Consecuentemente, a través de esas energías estaría contaminando
el altar. Pero nadie puede juzgar, despreciar, maltratar estas personas.
Tratadlas con amor, caridad, comprensión, de la misma forma que ellas no deben
revolverse contra el CREADOR y sí confiar en el cumplimiento de su santa ley,
que es justa y perfecta. Si no existiera la reencarnación, entonces sería una
injusticia, una crueldad, una incongruencia si el SEÑOR permitiera el
nacimiento de un ser lisiado para después, inmpiedosamente, humillarlo
prohibiéndolo de aproximarse del altar. Pero como la reencarnación existe,
entonces está todo explicado. DIOS es perfecto y, por ser perfecto, no yerra.
En la ley divina no puede haber y no hay contradicción. Todo tiene un
significado.
Ciertamente ya observasteis que también nacen animales lisiados. De
acuerdo con la ley divina esto puede suceder porque no está previsto en la
Biblia que los seres bestiales fueron hechos a la imagen y semejanza de DIOS,
además de que no poseen libre-albedrío y, por lo tanto, no pecan como los seres
humanos. En este caso, la madre naturaleza regula el nacimiento de animales con
defecto a fin de propiciar el equilibrio en la cadena alimentar, los jóvenes
predadores que aún no saben cazar se alimentan de esos que tienen dificultad de
caminar, y así por delante. Si alguna cosa en el contexto de la ley divina
pareceros errado, en la verdad forma parte de uno todo que está correcto,
aunque, como ya dijo anteriormente, DIOS es infalible, no yerra.
La vida en
la Tierra este siglo de corazones duros es una verdadera carrera contra el
tiempo, regulado por los punteros del reloj. La mayoría de los espevôs
humanoides integrantes de este mundo caótico viven infelices, angustiados,
apresurados, ansiosos porque son esclavos del tiempo. Sin la bendición
de DIOS, corren desesperados en búsqueda de algo que, en la verdad, nunca
encontrarán sino dentro de ellos mismos. Actualmente, las personas ya no tienen
tiempo para observar los paisajes de la naturaleza, el nacer y la puesta
de sol, el canto de los pájaros, la belleza de las flores, las inusitadas
formas de las nubes, las lluvias que refrescan la tierra, ni siquiera sienten
la brisa tocar en sus rostros. Las personas están dejando de vivir, se
transformaron en verdaderas máquinas, robots, como ya expliqué cuando proferí
la Parábola del Cuenco de Barro. (Ver libro DESPERTADOR 3ª parte).
Los hombres
están menospreciando la simplicidad, que es el último escalón de la
sabiduría. Fueron orientados a ser esclavos del barullo, de la propaganda
engañosa, de la superficialidad de los lujos, de los gastos superfluos, etc. El
mundo está arrodillado delante del esquema internacional de globalización. Si publicaran
en un panel: “Heces de perro, de más nueva vacuna contra SIDA”, entonces
observarán un considerable número de personas que, sin personalidad, sin
razonar, estarán arrodilladas rastreando atrás de un perro a fin de obtener un
poquito de heces. Si el día siguiente que cambien el anuncio para: “La
ingestión de heces caninas provoca SIDA”, entonces aquellas mismas personas
instantáneamente dejarán de comer heces. Y así por delante.
En 1981,
cuando yo estaba en París, el SEÑOR me condujo a la entrada del metro situado
prójimo a la Gare du Nord, donde miles de personas corrían alucinadas en
dirección a la puerta, en la disputa frenética de un espacio para entrar.
Entonces, mi PADRE me dijo: “¡Ve, mi hijo, si es decir vida! Tus descendientes
viven como ratones en cañería de alcantarillado, transitan como lombrices bajo
la tierra, todo a causa de la desobediencia a la mi ley (fornicación, etc.),
que culminó con la procreación desordenada y consecuente explosión demográfica.
!Mira así como tus hijos están, la que punto llegó la humanidad!” Esta es la
realidad que el SEÑOR me mostró; es cruel, pero es la realidad.
Los genitores no tienen tiempo para los descendientes y los
descendientes no tienen tiempo para los genitores. Y así la educación,
la tradición las buenas costumbres lentamente se agotan. Al pasar a la
adolescencia y a la edad adulta, los seres humanos deben aprender la no dejar
la pureza para tras. Dejad que el tiempo pase por vosotros y no sobre vosotros.
En verdad, en verdad os digo: cuando hablé hace dos mil años: “Quién que no
fuera como estos pequeños no puede entrar en el Reino de DIOS” (Mateo c.19
v.14), no estaba diciendo que una persona con 1,80m de altura debe volver a
reducir la estatura y sí que debéis conservar la pureza, o mejor, volver al
estado de pureza de los niños.
¿Por qué, en
general, las personas que viven más tiempo, de una cierta edad en
delante, comienzan a buscar con mayor frecuencia por iglesias, templos? Es
cuando intuitivamente perciben que el espíritu está prestes a subir al plan
superior, que su tiempo en la Tierra está agotándose. Ellas no tienen
conciencia, sin embargo sienten necesidad, aunque equivocadamente, de dirigirse
a un lugar donde suponen ser para rendir culto, adorar DIOS.
A fin de que
seáis felices, vivid intensamente cada minuto, cada instante como se fuerais
desencarnar mañana, disfrutad lo gozo de estar en paz y armonía con El PADRE
Celeste y la madre naturaleza. De esta forma tendréis longevidad, aunque
viviendo intensamente el momento presente estaréis también cuidando de la salud
de vuestro cuerpo, que es el mayor bien, la mayor dádiva concedida por el
CREADOR. Recoged la felicidad en vuestro interior, pues nunca a encontraréis
llenamente en el exterior, sea en lo para-caídas, en el ala-delta, en la piscina,
en los encuentros sociales, en las fiestas de carnaval, en las danzas de rock,
en la ilusión de las drogas, etc. Estos son sólo momentos de felicidad, sin
embargo la felicidad completa sólo encontraréis estableciendo una simbiosis con
El ALTÍSIMO, como yo ya dije cuando me llamaba Jesús: “Recoged el Reino de DIOS
y su justicia y todas las otras cosas os serán añadidas” (Mateo c.6 v.33). (Ver
circular La Búsqueda en el libro DESPERTADOR 2ª parte).
Estando el Reino de DIOS implantado en vuestro interior, las otras
cosas vienen por aumento, obviamente sin partir para el fanatismo, que es uno
de los mayores males existentes en la faz de la Tierra Muy de lo que los dichos
siervos de DIOS inculcaron en la mente del pueblo como siendo pecado sirve tan
solamente para mantenerlo alienado, servil a sus ilícitos propósitos. De la
parte de mi PADRE, yo os digo lo que es pecado: todo que hicieras que hace
apenas para ti o para otro es pecado; todo que hicieras que no hace apenas para
ti ni para los otros no es pecado.
Fumar es
pecado porque hace apenas a vosotros y a los que os circundan. Robar es pecado
porque perjudicáis aquellos de quien restáis ilegalmente un bien y también
vuestra conciencia, la cual os acusará sin treguas. Odiar es pecado porque
podéis contraer una úlcera y hasta sucumbir víctima de diversos achaques en
vuestro organismo; al emitir energías negativas, haréis apenas a quienes
odiáis. Envidiar es pecado porque impedís el PADRE Celeste, el Todopoderoso, de
bendeciros con abundancia; todo que envidiéis en vuestro semejante impedís que
la Divina Providencia os conceda (ver circular Envidia en el libro
DESPERTADOR 1ª parte). Comer en demasía es pecado porque deformáis vuestro
organismo, dilatáis vuestro estómago transformándoos en negativo punto de referencia
Dedillar rosario es pecado porque rezáis la espuria plegaria “santa Maria madre
de dios” en la tentativa consciente o inconsciente de disminuir la majestad del
SEÑOR del Universo, único ser increado. Asistir asiduamente a la misa es
pecado, una vez que la principal finalidad de los sacerdotes traidores de la
causa divina es enseñar incontables mentiras, de entre las cuales a de que yo
fui de carne y hueso al cielo, mayor equívoco, mayor engaño inculcado en la
mente del pueblo cristiano. (Ver circular Resurrección Pág. 19). Pagar
por sacramentos es pecado aunque son todos falsos desde que yo dije a mis
discípulos: “Dad de gracia lo que de gracia recibisteis” (Mateo c.10 v.8),
diferente de lo que dicen los seudo-siervos de DIOS, que se sirven de él en vez
de lo servís. (Ver circular Ética Divina en el libro DESPERTADOR 3ª
parte). Las seudo-religiones atrasan la vida de las personas, que se hacen
alienadas, beatas, fanáticas, carolas, pierden tiempo de progresar en la
vida. Yo no determiné que se fundara cualquier religión durante mi ausencia. Al
contrario, dijo: “Tú, sin embargo, cuando oraras, entra en tu cuarto y, cerrada
la puerta, ora a tu PADRE en secreto. Y tu PADRE, que ve lo que se pasa en
secreto, te dará a recompensa” (Mateo c.6 v.6).
Conviene destacar que, al hablar a mi discípulo en el singular:
“Pedro, tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas
del infierno no prevalecerán contra ella” (Mateo c.16 v.18), esto significaba
una agrupación de personas en torno a mi doctrina, como sucedió mientras la
única iglesia que dejé se denominaba en sus inicios “Secta del Nazareno”. Sin
embargo, dado que el cristianismo se expandió en medio al paganismo, se
transformó en la gran fuerza espiritual de la sociedad romana de la época y en
la religión de la machacadora mayoría. La única solución viable encontrada por
los manipuladores del poder fue incorporarlo y comprometerlo con la orden
establecida, transformándolo en aliado e instrumento ideológico de
justificación del Estado romano. De entrada, poco a poco se introdujo el culto
de imágenes por influencia de los costumbres paganos, facilitando la atracción
de adeptos. El año 313, el propio emperador Constantino se convirtió
formalmente al cristianismo (y sus súbditos paganos no tardaron en seguirle el
ejemplo), en la intención de obtener mayor apoyo de los cristianos. En 321,
determinó el cambio del día de descanso, sustituyendo el sábado, día
consagrado al SEÑOR, por el domingo, el día del sol de los paganos. En 391,
por lo Edito de Tesalónica, el cristianismo se hizo religión oficial del
imperio romano. Siglos más tarde, la reencarnación fue suprimida de la doctrina
cristiana debido a un error histórico protagonizado por el emperador
Justiniano, y así por delante. (Ver Anales de la Historia en el libro
DESPERTADOR 1ª parte).
De esta y de otras formas, la única iglesia que instituí dejó de ser
mi iglesia, cristiana, para hacerse iglesia católica apostólica romana.
Católica, que otrosí significa universal, porque la pretensión del imperio
romano era dominar toda la Tierra; apostólica porque fue organizada por los
apóstoles de Constantino, no por mis apóstoles; romana porque incorporó las
costumbres y ritos de los romanos paganos. Por este motivo, cuando el tiempo
pasó y las puertas del infierno comenzaron a prevalecer (venta de sacramentos e
indulgencias, Inquisición, castración de niños para cantar en el coro de la
Capilla Sixtina, uso de títulos falsos, conchavos políticos en pago de beneficios,
etc.), mi PADRE me reenvió a este mundo y ordenó que rompiera el vínculo con la
proscrita iglesia meretriz romana (“La mujer estaba vestida de púrpura, de
escarlata, adornada de oro... y tenía en la mano una copa de oro llena de
abominación y de la inmundicia de su prostitución... madre de las impudicicias
y de las abominaciones de la tierra” – Apocalipsis c.17 v.4). El día
28/02/1982, practiqué el acto libertario en el interior de la catedral de Belém
do Pará, que culminó con la institución de la Nueva Orden Católica, SOUST –
Suprema Orden Universal de la Santísima Trinidad, mi nueva y única iglesia, la
formación de un sólo rebaño y un sólo pastor (Juan c.10 v.10).
En 24/09/1983, objetivando ratificar la rotura con mi antigua iglesia,
el Supremo CREADOR del Universo determinó que yo me dirigiera personalmente el
Vaticano, ocasión en que Él pronunció, en el interior de la Basílica de Pedro,
esta irreversible sentencia de extinción: “¡Seque, árbol enfermo,
seque! ¡Seque para que el buen árbol que Yo planté viceje y me dé, y a mis
hijos, los frutos que tú me niegas!” Cada
día, sin fuerzas para reaccionar a la devastadora justicia divina y al
inexorable látigo del verdugo ángel divino, el tiempo, el árbol enfermo agota
víctima del pacto que perpetró con los súbditos del maligno. (Ver en el
libro DESPERTADOR 2ª parte los ejemplos periodísticos más notorios – Escándalos
en el seno de la iglesia proscrita).
El buen árbol la que el SEÑOR se refirió es la SOUST, donde los hijos
de DIOS son libres y el día de sábado se reúnen en un reencuentro amoroso.
En la casa de mi PADRE todos los sacramentos (bautismos, bodas, bendiciones...)
son realizados graciosamente, en el fiel cumplimiento de lo que enuncié
antes de ser crucificado: “Id, curad los enfermos, resucitad los muertos,
limpiad los leprosos, expelí los demonios. Dad de gracia lo que de gracia
recibisteis” (Mateo c.10 v.8). El término religión es oriundo del latín
(religare), significa religar el ser humano DIOS. O sea, sólo necesita de
religión los que se atrevieron a desconectarse de DIOS. ¿Quién no desprecia el
SEÑOR y piensa en él todos los días, viviendo en simbiosis, en sintonía, en
comunión con sus santas y eternas leyes, este no requiere religión, pues como
es posible necesitar ser religado DIOS si no tuviera se alejado, si
desconectado de él?
En la
verdad, quien mucho reza no tiene tiempo para agradar DIOS y realizar
buenas obras. Las beatas, los puritanos, los dedilladores de rosario, estos
necesitan de religión, necesitan comparecer a la misa todos los días a fin de
dopar la conciencia porque, engañados desde la infancia en la catequice del
embuste, les fue enseñado a despreciar DIOS a lo que se arrodillen delante
de estatuas El amor de DIOS, el más importante amor, es despreciado, una vez
que el pueblo, volcando la espalda para Él, postra-si delante de ídolos
malditos (“El ídolo, obra de las manos humanas, es maldito, él y su autor” –
Libro de la Sabiduría c.14 v.8 y 27 etc.). Los fariseos que se dicen creyentes
y evangélicos necesitan de religión porque se curvan delante de los falsos
profetas, impostores que sé autonombraran pastores sin la unción del ALTÍSIMO,
olvidando-si que yo dije cuando me llamaba Jesús: “Orad y vigilad, que nadie os
engañe. Falsos cristos y falsos profetas vendrán en mi nombre, harán
prodigios y engañarán a muchos hasta los electos sé posible fuera”
(Mateo c.24 v.5 y 24). Ellos vinieron en mi nombre antiguo (Jesús),
mientras yo volví con un nombre nuevo y en nombre de mi PADRE. Volví
para renovar la vida de los que sienten, perciben existir algo errado y están descontentas
con este mundo caótico. Aunque engañados en la fe, estos verdaderamente recogen
mi PADRE, SEÑOR y DIOS, que es en mí. La mejor manera de pasar el tiempo es
sirviéndose del tiempo colocándolo a servicio de DIOS (“La obra del agrado
de DIOS es esta: que creáis en aquel que Él envió” – Juan c.6 v.29).
Mientras más
el tiempo pasa, más la justicia de mi PADRE resplandece. Mis enemigos que
apostaban en el pasaje del tiempo contra mí ahora sufren la acción del tiempo
y contemplan la justicia divina resplandeciendo; muchos están yendo hacia el
túmulo. El cuerpo se afina con la naturaleza, se reencuentra con la madre
tierra, sin embargo el espíritu, debido al peso de los pecados, ni siquiera
consigue subir al plan superior, al infinito. Son las llamadas almas penadas,
que necesitan dividir la purgación y entonces incorporan en los incautos y
desprevenidos.
En la Tierra
todo es pasajero, sólo DIOS perdura eternamente. Y como soy enviado de mi
PADRE, vale una vez más acordarse lo que dijo hace dos mil años, y mis palabras
valen para siempre: “El tiempo pasa, pero mis palabras no pasarán” (Mateo c.24
v.35). La coherencia, la lógica y la verdad son indisociables. Los cuerdos
meditan...”
SE CUMPLIÓ La PROFECÍA
La profecía se anunció y
la voz del pueblo clamó: la mil llegó y de dos mil no habría de pasar sin que
el Mesías reapareciera a la humanidad. Él no volvió del cielo volando igual la
una ave como esperan en el delirio los energúmenos, fanáticos. Este “cristo” no
vino ni nunca vendrá, es mero fruto de la fantasía, invenciones de los lobos
con piel de oveja, mercenarios de la fe (Mateo c.7 v.15). De acuerdo con las
sagradas y eternas leyes de DIOS, INRI CRISTO volvió a la Tierra de carne y
hueso, reencarnó. Se cumplió la profecía.
Quieran o no, los habitantes de la tierra tendrán
que acostumbrarse y asimilar la idea irrefutable de que INRI CRISTO es el
Mesías. Sin embargo, como él profetizar hace dos mil años, antes del día de
gloria aún bebe, de trago en trago, la última porción del amargo cáliz de la
reprobación (“Pero primero (antes de su día de gloria) es necesario que
él (Cristo) sufra mucho y sea rechazado por esta generación. Como
sucedió en los tiempos de Noé, así será también cuando viniera el Hijo del
Hombre” – Lucas c.17 v.25 la 35).
Si INRI CRISTO no es, donde está el Mesías entonces?
Es infructífero intentar
desenmascararlo porque INRI CRISTO es auténtico, no tiene máscara. Mientras
perdurar el mezquino boicot contra el Hijo del Hombre, el mundo no
tendrá paz y la humanidad, al azar, sin rumbo, tendrán que convivir con
tragedias, terremotos, inundaciones, tempestades, pestilencias, crímenes
hediondos, asesinatos en serie, convulsiones sociales... Es el desprecio de
DIOS faz a lo descaso con relación al Verbo Divino INRI CRISTO. Los cristianos, desacreditando en el CREADOR,
desorientados, estupefactos, murmuran: “¿DIOS falló en la promesa de reenviar
su Hijo a la tierra? ¿Dónde está Cristo?”
INRI CRISTO previó en Mateo c.24 v.5 y 24 que muchos
falsos cristos y falsos profetas vendrían en su nombre antiguo (Jesús), a
ejemplo de Jim Jones, David Koresh y de los fundadores de las encerronas
denominadas “pentecostales”, “cristianas”, “evangélicas”, impostores que se
autonombraran pastores sin la unción de DIOS. Diferente de todos ellos,
INRI CRISTO volvió con el mismo rostro, con nombre nuevo (“A lo que vencer...
escribiré sobre él el nombre de mi DIOS... y también mi nuevo nombre” -
Apocalipsis c.3 v.12) y en nombre de su PADRE.
La necesidad
vehemente ocasionada por el hambre, por las desgracias, presionará el pueblo de
DIOS a gritar por la presencia de INRI CRISTO a fin de oír su voz de
esperanza. Cuando llegar la hora, ineludiblemente la cortina negra del
boicot se esfacelará, el ALTÍSIMO removerá las viseras y INRI CRISTO
será visto por todos en una cadena mundial de televisión para regocijo de los
hombres de corazón puro, de los simple, de los humildes, de los justos, de los
que aman la verdad, esperan y sirven la justicia (“Todo ojo lo verá” –
Apocalipsis c.1 v.7).
El PROSCRITO
INRI CRISTO en el tiempo de la reprobación
De
trago en trago, INRI CRISTO bebe la última porción del cáliz amargo de la
reprobación, cumpliéndose la profecía bíblica de que antes de su día de gloria el
Hijo del Hombre habría de sufrir mucho y ser rechazado por su generación (Lucas
c.17 v.25 la 35).
Él,
que otrora convivió con príncipes, pasó a andar solo, arrancado del aconchego
del hogar, despojado de los bienes terrenales. Un ser proscrito, sin patria,
sin destino. Su alma: un ventarrón, como los malos vientos que lo fustigaban
igual a la furia del látigo de los primitivos factores de obras.
Él
era empujado adelante, siempre adelante por su CREADOR, SEÑOR y DIOS; siempre
otra y otra ciudad, siempre otro y otro país, en una incesante búsqueda del
reencuentro con los suyo, en este mundo caótico, en esta permisiva sociedad
corrupta, inicua y moribunda, en el desierto espiritual donde centinelas de
hormigón, erectas como torres de la muerte viva, intentaban prohibir su camino.
En cada noche lo envolvía el negro abrazo de la soledad y el sarcástico
murmullo de los vientos en sus oídos repetían voces, voces de escarnio de las
tinieblas.
Su
mente era torturada por la insistente visita del demonio intentando inculcarle
la duda: si pensaba en los recuerdos de los triunfos del pasado, o en los
terribles desastres aún por que vengan, o si el insoportable frío de la
reprobación no fuese a llevarlo a la locura. Él no conseguía calentar el beso
gélido de la sede de amistad en su corazón ni esquivarse de la implacable furia
de los falsos religiosos y de los fariseos que se dicen creyentes,
evangélicos... Todo alrededor era desolación. Muy además de la bendición o de
la maldición está el poder que lo mueve.
Aprendiendo
que puede ser más terrible vivir que morir, era conducido adelante a través de
la fría selva de piedras a fin de ser purificado para el gran propósito de DIOS
hasta que finalmente, al fin de las fuerzas humanas, deshumanizado, venciendo
el polvo de donde vino, el cuerpo se hizo apto a ejecutar la gana del CREADOR.
Ahora,
con el reino de DIOS instituido en la tierra, formalizado por la SOUST -
Suprema Orden Universal de la Santísima Trinidad, nueva orden católica, prójimo
está el día de gloria del SEÑOR. INRI CRISTO, Primogénito de DIOS, finalmente
será reconocido por todos.
Sin
embargo, para muchos será tarde, tarde demasiados: la justicia divina
resplandecerá. El odio, el desprecio, el desdén, la indiferencia será
transformado en amor imposible.
INRI
CRISTO aún hube vaticinado: “...vendré a ti como un ladrón y no sabrás la que
hora vendré a ti” (Apocalipsis c.3 v.3).
RESURRECCIÓN
El ascenso
físico al cielo del Hijo de DIOS es un engodo dogmático,
la piedra de
tropiezo de la humanidad
Así habló INRI CRISTO:
“Equivocadamente,
durante siglos la humanidad piensa que yo resurgí de carne y hueso y así fui
para el cielo. Eso es un absurdo, un desvarío pues, además de atropellar la
lógica, está contra la natural ley de DIOS establecida en el tiempo de Adán
(“Tú eres polvo, del polvo tú fuiste tomado y al polvo retornarás” - Génesis
c.3 v.19). Yo resurgí en espíritu y así aparecí a las personas. Sin embargo, a
fin de evitar adentrar la senda de la divagación es necesario establecer la distinción
entre resurrección, resucitación y reencarnación.
Resucitar significa retornar a la vida
física, reasumir el cuerpo que estaba aparentemente muerto, lo que los doctores
contemporáneos denominan catalepsia. Una persona que aparentaba estar muerta y
hace a vivir resucitó, a ejemplo de Lázaro y de la hija de Jairo, hay dos mil
años. Yo había dicho que ambos estaban sólo durmiendo (Juan c.11 v.11 y Marcos
c.5 v.39). Lázaro ya estaba en el sepulcro había tres días, evidentemente
expeliendo un olor desagradable debido a la falta de higiene y cuando lo llamé
él vino a mi encuentro (Juan c.11 v.1 la 46). La hija de Jairo igualmente
resucitó cuando yo dije en alta voz: “¡Te levanta!” (Marcos c.5 v.41). Este
siglo, mi PADRE, SEÑOR y DIOS, a través de mis manos y de mis palabras, también
operó notorios milagros. (Ver circular intitulada Los Primeros Milagros
en el libro DESPERTADOR 1ª parte).
Reencarnar es renacer físicamente,
recoger el cuerpo virgen venido de las entrañas de una mujer. Dicen los
ignorantes, huérfanos de la espiritualidad, que reencarnación es un término
exclusivo de los espiritistas. Ora, reencarnación significa renacimiento
físico, retornar a la carne, y espiritistas son todos aquellos que creen en la
existencia del espíritu, y no algún grupo de fanáticos aislados que
posiblemente reivindiquen para sí este término. La reencarnación forma parte
del contexto de la ley divina y consta diversas veces en las Sagradas
Escrituras. Por ejemplo: cuando el ángel, hablando del nacimiento de Juan
Batista, anuncia que el aún vendría con el “espíritu y la fortaleza de Elías”,
él está afirmando ser Juan Bautista el
profeta Elías reencarnado (Lucas c.1 v.13 la 17). Yo, cuando me llamaba Jesús,
confirmé cuando dijo: “... él aún (Juan Bautista) es Elías que hay de venir
(Mateo c.11 v.13 la 15, Mateo c.17 v.10 la 13, Marcos c.9 v.11 la 13), pues en
las Escrituras fue predicho que antes del Mesías debía venir Elías (Malaquías
c.4 v.5). Y aún dijo la Nicodemus que sólo naciendo de nuevo él podría ver el
Reino de DIOS (Juan c.3 v.1 la 3). También hablé a los discípulos, en la última
cena, que ya no bebería del fruto de la vid hasta aquel día en que lo bebería
de nuevo con ellos en el Reino de DIOS (Mateo c.26 v.27 la 29, Marcos c.14 v.24
y 25). Una vez que, obviamente, espíritu sin cuerpo físico no bebe vino, yo
sólo podría hacer a beberlo reencarnado, renacido físicamente. Cierta ocasión,
habiendo sido curado un invidente de nacimiento, preguntaron los discípulos:
“¿Maestro, quien pecó, este o sus padres para que naciera invidente?” (Juan c.9
v.2). Ora, ¿cómo podría ser imputado el pecado al invidente de nacimiento si él
no hubiera infringido la ley en anterior encarnación? En el Antiguo Testamento,
en el relato del martirio de los siete hermanos macabeo y de su madre, al ser
torturado, uno de ellos dijo: “Del cielo recibí estos miembros, pero ahora los
desprecio por la defensa de sus leyes, esperando que DIOS me hará a darlos un
día” (Macabeos 2 c.7 v.11). Ahí está evidente que estaba hablando de la
reencarnación. De hecho, sólo ella pone lógica en las desigualdades entre las
personas. (Ver Reencarnación en el libro DESPERTADOR 1ª parte).
Yo retorné, volví a la tierra, conforme había prometido, a través de la
reencarnación Yo que os hablo soy el Primogénito de DIOS, Adán, que reencarné
como Noé, Abrahán, Moisés, David, etc., después como Jesús y ahora como INRI.
INRI es mi nuevo nombre, el nombre que Pilatos escribió por encima de mi cabeza
cuando yo agonizaba en la cruz, cuando escupían en mi rostro, cuando me humillaban,
cuando se cumplían las Escrituras (“A lo que vencer... escribiré sobre él el
nombre de mi DIOS... y también mi nuevo nombre” - Apocalipsis c.3 v.12).
La ley de la reencarnación no sólo está explícita en la Biblia como también fue
enseñada en la doctrina cristiana hasta el siglo VI (año 543), de la cual fue
suprimida por un error histórico protagonizado por el emperador Justiniano.
(Ver Anales de la Historia en el libro DESPERTADOR 1ª parte).
La resurrección es el reaparecimiento,
la manifestación del espíritu de alguien que desencarnó. A las veces, en un
mismo recinto, un espíritu que resurgió puede ser visto por sólo una o más
personas, sin embargo raramente por todos; la silueta que se presenta es
generalmente aquella correspondiente a la última imagen que la persona
desencarnada dejó al trascender para el plan cósmico. Cuándo aparecí a Tomé, a
lo mostrarle las marcas de la crucifixión, diciendo: “Pone aquí tu dedo, ve mis
manos, Tomé” (Juan c.20 v.27), si él hubiera intentado tocar las heridas
habría deparado con el aire, porque era sólo mi espíritu que se veía.
Las personas se equivocaron durante dos
mil años pensando que yo resurgí de carne y hueso y así subí al cielo. ¿Como yo
podría haber subido al cielo de carne y hueso si allá no existe aire para
respirar ni nutrición para sostener un cuerpo físico y la temperatura confina
cero absoluto, o sea, 273ºC negativos? Además de eso, habría subido desnudo,
aunque los soldados romanos sortearon mías vistes entre sí (Juan c.19 v.23 y
24). En la verdad, mientras los soldados buscaban refugio para que se protejan
durante la tempestad que DIOS propició con este objetivo, Él mandó siervos
fieles que recojan mi cuerpo, lo cubrís con nuevas sábanas y esconderlo en una sepultura
anónima, a fin de que cesara la ultrajante sesión de escarnios y burles que
perduraba, aún después de la crucifixión y consecuente desencarnación. Después
de este evento, yo reaparecí únicamente en espíritu y por esto entraba en las
casas estando las puertas cerradas (Juan c.20 v.19 y 26), o incorporado en el
físico de otro.
A camino de Emaús, dos discípulos
hablaban sobre mi crucifixión con un forastero y no entreveían que en la
realidad era yo quien estaba caminando con ellos. Tiendo declinado el día,
invitaron el hombre para cenar, y sólo en la hora de partir el pan, por mi
forma peculiar es que me identificaron (Lucas c.24 v.13 la 35). Y yo os
pregunto, mis hijos: teniendo los discípulos convivido conmigo durante tanto tiempo,
¿por casualidad no tendrían me reconocido si yo estuviera usando el mismo
cuerpo que tenía antes de la crucifixión, hasta porque serían notorias las
heridas? Es obvio que me reconocerían. Eso no aconteció porque yo estaba
usando el cuerpo del forastero; sólo en la hora de partir el pan es que yo me
manifesté y, con mi gesto inconfundible, ellos, entonces, si concientizaran de
mi presencia. El mismo aconteció a la Maria Magdalena cuando fue ver el
sepulcro el día siguiente a la mi crucifixión. Ella, no sabiendo que era yo, preguntó
sobre mí al jardinero, y sólo después percibió que era yo, porque yo estaba
incorporado en el jardinero, usando su involucro carnal para hablar con ella;
al contrario, si fuera mi cuerpo, ella tendría me reconocido incontinente,
hasta porque mi silueta, mi imagen no es común ni desproveída de carisma (Juan
c.20 v.14 y 16).
Ahora podéis comprender, mis hijos, lo
que realmente aconteció hace dos mil años. Yo reaparecí espiritualmente a las
personas; mi cuerpo fue devuelto a la madre Tierra y, cumpliendo el prometido,
volví a través de la natural ley de la reencarnación, recogiendo mi cuerpo
físico de las entrañas de una mujer, con la misma forma de antes de la
crucifixión, como podéis atestiguar a través del Sudario. Antes, sin embargo,
de mi día de gloria se cumple la profecía expresa en las Sagradas Escrituras
(“Pero primero (antes de su día de gloria) conviene que él (Cristo)
sufra mucho y sea rechazado por esta generación” – Lucas c.17 v.25 la 35). La
coherencia la lógica y la verdad son indisociables. Los cuerdos meditan...”
RECONOCIMIENTO OFICIAL
DEFINITIVO
De la IDENTIDAD DE INRI
CRISTO
En 1979, cuando el SEÑOR DIOS reveló la
identidad de INRI CRISTO en el ayuno en Santiago de Chile, tan inmediatamente
Él le dio a saber que esto no era motivo de júbilo, alegría. El SEÑOR, DIOS de
Abrahán, de Isaac y de Jacob, le mostró que, por ser Su Hijo, INRI CRISTO
tendría que enfrentar el odio de todos aquellos que se dicen sus siervos, pero
en la verdad son los fariseos contemporáneos y sirven a los inconfesables
intereses del principado de las tinieblas, los mismos que hay dos mil años
gritaron: “¡Crucifica! ¡Crucifica!”. Ellos reencarnaron y se esconden bajo el
rótulo de “cristianos”, “creyentes”, “evangélicos”.
Hasta entonces, INRI CRISTO no tenía
conciencia de su condición, pues estaba cumpliendo lo que está previsto en las
Sagradas Escrituras con relación a su retorno (“Si no vigilaras, vendré a ti
como un ladrón y no sabrás la que hora vendré a ti” – Apocalipsis c.3 v.3 /
ver Enigma del Nuevo Nombre en el libro DESPERTADOR 1ª parte). Su PADRE
dijo aunque INRI CRISTO no podría revelar su identidad a nadie hasta que algún
medio de comunicación lo hiciera como si por equívoco fuera.
INRI CRISTO recorrió toda América Latina
presentándose como enviado de DIOS, pero aún sin afirmar ser el mismo Cristo
crucificado hace dos mil años. Muchos miraban y veían quienes él es, sin
embargo INRI CRISTO tenía que mantenerse en silencio. Finalmente, llegando a la
capital de México, para cumplir lo que su PADRE le hube hablado, el periódico Ovaciones
así escribió: “INRI, el Cristo, habla al pueblo y cura los enfermos en el
quiosco de la Alameda”. De este día en delante descendió sobre él un gran peso,
una enorme responsabilidad, pues sólo entonces pasó la realmente sentir el odio
de sus enemigos, enemigos del Reino de DIOS, cumpliéndose lo que él aún dijo a
los discípulos con relación a su retorno: “Pero primero (antes de su día de
gloria) conviene que él (Cristo) sufra mucho y sea rechazado por
esta generación. Así como fue en los tiempos de Noé así será también cuando
viniera el Hijo del Hombre” (Lucas c.17 v.25 la 35. Dando continuidad a la
su peregrinación sobre la Tierra, pasó a afirmar siempre, dondequiera que
fuera, ser el Primogénito de DIOS, el mismo Cristo que crucificaron.
En 1980,
cuando INRI CRISTO llegó a Francia expulso de Inglaterra se alojó en el
aposento nº 19 del Hotel des Deux Gares, que se sitúa en la calle del Faubourg
Saint-Denis, nº 162, en París. En esta ocasión, su PADRE, SEÑOR y DIOS le
dijo: "Es llegado el momento de destruir por el fuego todos estos
documentos, porque el nombre en ellos escrito no corresponde a la verdad no es
tu nombre verdadero. Hasta aquí Yo te escondí como un ladrón (Apocalipsis c.3
v.3) a través de estos documentos para protegerte de los herodes de este siglo,
que son los príncipes de las iglesias y los falsos profetas. Pero ahora es
necesario que los destruyas por el fuego, a comenzar por el pasaporte. Ahora se
inicia el periodo más doloroso de tu reprobación, pues, sin documentos, todos
te repudiarán, a la excepción de algunos hijos míos que te reconocerán. Serás
prisionero, expulso y humillado, sin embargo Yo seré contigo. Y a finales de tu
padecimiento y reprobación, haré con que las autoridades terrestres te concedan
documentos oficiales con tu legítimo nombre que pagaste con tu sangre en la
cruz Cuando Brasil reconocer tu identidad podrá ostentar legítimamente la
dignidad de país cristiano. A partir de aquel día, será maldito cualquier ser
viviente que llamarte por otro nombre después de tomar conciencia de tu
verdadera identidad y de tu verdadero nombre, que es INRI CRISTO. Mientras no
que te reconozcan oficialmente en Brasil como INRI CRISTO, mi Hijo, asume tu
condición de apátrida". El SEÑOR mostró a INRI CRISTO que, si él fuera
brasileño, tendría derecho de ser recibido en Inglaterra, aunque el pasaporte
es válido para todos los países con los cuales Brasil mantiene relaciones
diplomáticas. O entonces, deberían haberlo expulsado para Brasil, la tierra
donde el Hijo de DIOS reencarnó, y no para Francia, entonces considerada el
refugio de los apátridas.
Obediente a la orden del SEÑOR, INRI
CRISTO incineró el pasaporte que cargaba y pasó a caminar sobre la tierra
como apátrida. Siguió en dirección a Bélgica y Luxemburgo después volvió a
Francia (ver El Apátrida y Una Noche en París en el libro
DESPERTADOR 1ª parte). Nueve meses más tarde, recibió orden del ALTÍSIMO de
regresar a Brasil asumiendo definitivamente su identidad como INRI CRISTO. Se
presentó a la Policía Francesa acompañado de algunos hijos franceses que lo
reconocieron, testificaron ante los policiales que su nombre es INRI CRISTO.
Las autoridades francesas le concedieron
una declaración y lo encaminaron al Consulado Brasileño, en la Avenida Champs
Elysées, en París, donde el Hijo de DIOS obtuvo un título precario válido por
24 horas. A este título anexionaron una foto 3x4 y escribieron su nombre INRI,
que le costó el precio de la sangre en la cruz (“A lo que vencer... escribiré
sobre él el nombre de mi DIOS... y también mi nuevo nombre” -
Apocalipsis c.3 v.12). En 18/03/1981, INRI CRISTO retornó a Brasil
Llegando a Salvador (BA) en 19/03/1981,
inmediatamente en el aeropuerto Dos de Julio fue retenido aunque el tiempo
había si exhausto, 24 horas se pasaron. Aquel título ya sin validez pasaba de
mano en mano entre los policiales. Unos intercambiaban miradas y cuchicheos,
otros daban rizadas. Preguntaron lo que vino a hacer en Salvador. INRI CRISTO
les respondió que hubo venido a Brasil cumplir la misión confiada por su PADRE.
Finalmente, aún estando sin documentos, ellos lo liberaron y el día 22/03/1981,
en la soledad de un cuarto de hotel, completó 33 años. INRI CRISTO dio
inicio, entonces, a la su peregrinación por Brasil. De norte a sur, de leyó a
oeste, recorrió todo el país hablando al pueblo en las plazas públicas, en las
radios y en las televisiones.
Cuando INRI CRISTO estuvo en Belém do
Pará por primera vez, un huésped del hotel donde él estaba lo denunció a la
Policía Federal. Alegó que allá había un judío sin patria y sin documentos,
inquiriendo los agentes si no fuesen a tomar una actitud. Delante de eso, INRI
CRISTO fue detenido como apátrida por la Policía Federal, que lo liberó
inmediatamente después de haberlo reconocido como Hijo de DIOS. En Manaus, la
D.O.P.S. lo detuvo, sin embargo inmediatamente lo liberó después de reconocerlo
públicamente, evento registrado por los periódicos locales. En Boa Vista
(Roraima), la Policía Federal lo detuvo bruscamente en el aeropuerto por no
portar documentos. Después de largo interrogatorio, los policías colocaron en
su bolsa 100 Cruceros (moneda de la época en el afán de tener parte en la
misión de INRI CRISTO, pronunciando la tradicional frase: “¡Discúlpenos, es
difícil creer que Cristo reencarnó!” El mismo sucedió en Río de Janeiro (donde el delegado Guerlan
Morales le pidió la bendición, conforme registro periodístico en el libro
DESPERTADOR 2ª parte), en Goiania, en Cuiaba, etc. (ver Confirmación de la
Identidad de INRI CRISTO en el libro DESPERTADOR 1ª parte).
En 1982, por ocasión del Acto Libertario
perpetrado en el interior de la catedral de Belém que culminó con el nacimiento
de la Nueva Orden Católica, SOUST (Suprema Orden Universal de la Santísima
Trinidad), por la segunda vez las autoridades constituidas reconocieron
oficialmente su identidad como INRI CRISTO, conforme es posible atestiguar en
la ficha carcelaria registrada por el presidio “San José ” (ver libro
DESPERTADOR 2ª parte). INRI CRISTO salió del presidio después de quince días
sin depender de abogados, para espanto de todos aquellos que se posicionaron
contra el Reino de DIOS. Vino entonces Curitiba oficializar la fundación de la
SOUST, su nueva y única iglesia, pues el SEÑOR determinó y está registrado en
los estatutos que la sede provisional debería situarse en la capital más
elevada del país (Curitiba) después de la capital federal, Brasília, donde será
la sede definitiva por ocasión de la consolidación del Reino de DIOS sobre la
tierra.
El día 29/09/1982, a fin de armonizarse
con las leyes terrestres, su PADRE ordenó que se registrara oficialmente como
INRI CRISTO. Cumpliendo la orden del ALTÍSIMO, se presentó con dos testigos en
el 1º Oficio del Distrito de Curitiba conforme determina la ley, declarando que
su nombre es INRI CRISTO y que nunca fuera registrado, como efectivamente INRI
CRISTO nunca había sido registrado. El certificado de nacimiento fue deferido
por el juez Dr. Nelson Juan Klas, con lo cual INRI CRISTO registró su nuevo
nombre en los órganos públicos competentes. Obtuvo todos sus documentos
(pasaporte, identidad, CPF, etc.) nos cuáles constaban su nombre INRI CRISTO.
Desde entonces INRI CRISTO continuó
peregrinando por diversos países, volvió a Francia, donde fundó la sucursal
francesa (“Succursale française du Suprême Ordre Universel de la Santissime
Trinité (S.Lo.U.S.T.). Objet: institution du royaume de Dieu sur la terre a la
travers Inri Cristo, mentor spirituel du S.Lo.U.S.T., fils unigénite et
primogénite de Dieu”, extracto del Journal Officiel de la République
Française publicado en 29/11/1983). Pero su PADRE, que todo sabe y todo ve,
le había avisado que un día vendría de Brasília un individuo a quitarlo del
ostracismo. Malogrado de forma negativa y escandalosa, José Honoratón de
Oliveira Júnior (vulgo XP) realizó este intento.
En 1980, cuando INRI CRISTO habló sobre
el futuro de Brasil a los parlamentarios en Brasília a invitación del entonces
presidente de la Cámara de los Diputados, Flavio Marcillo, el corrector de
inmuebles Juan Octavio Linares Cabalgante, miembro Rosacruz (AMORC), presentó
este individuo a INRI CRISTO como periodista, integrante graduado de la orden.
Cuando supo de la fundación de la SOUST, él vino Curitiba, solicitó
insistentemente, por diversas veces, el ingreso al Cuerpo Eclesiástico hasta
ser acepto. Después de tres meses de convivencia bajo el régimen disciplinar,
comportándose intencionalmente de forma libada a fin de conquistar la confianza
de los integrantes de la SOUST, aprovechó la ausencia de INRI CRISTO (que
estaba en Lima - Perú) y, en la madrugada del día 04/05/1986, cuando todos
dormían, rompió la tesorería, robó todas las economías de la casa del SEÑOR,
los archivos, un grabador Nacional y un mini aparato de televisión Philips. Cortó
el hilo del teléfono, el caño del óleo del freno de la Kombi de la institución
y huyó, aunque en la época aún no fuera establecido el sistema de guardia y
seguridad en el Reino de DIOS.
Sólo después de exteriorizar su
condición de traidor, la asesoría jurídica de la SOUST tuvo informaciones de
que, así como Judas Iscariotes, él era ladrón, tenía antecedentes criminales
por estelionato y robo. De entre algunas de las víctimas constantes en su
libelo criminal, estaban dueña Laisi, propietaria del hotel San Paul en
Brasília (la cual informó que el hotel Eron fuera acometido por el mismo
golpe), otrosí Mario y Lucia Garófalo, propietarios de la Súper Radio FM,
también en Brasilia. Con esas personas y organizaciones, José Honoratón se
condujo de la misma manera que en la SOUST: comió, bebió, robó y protegió su
fuga con una campaña de difamación y calumnias contra sus víctimas (de
acuerdo con el testimonio de la entonces Secretaria de Relaciones Públicas de
la SOUST, Hermana Apillar, datada de 03/03/1989, archivado en la 8ª Vara de la
Justicia Federal del Paraná. Por cuenta de este episodio, DIOS ordenó el INRI
CRISTO que estableciera a los neófitos siete meses de aspirantado antes de
conceder las vistes eclesiásticas a fin de someterlos a la rigurosa prueba de vocación
a discípulo.
Natural de Goiânia, José Honoratón
vivió y actuó siempre en la capital federal. Nunca residió en Rio de Janeiro,
sin embargo fue allá que fraudulentamente obtuvo de la ABI (Asociación
Brasileña de Prensa) la cartera de periodista falsa (MT 14823/66 - RJ). Según
las informaciones obtenidas en la investigación, jamás hube frecuentado una
facultad de periodismo. Dando secuencia a su diabólico plano malsano,
objetivando invertir la condición de delincuente para a de acusador,
mancomunado con las fuerzas del mal, se sirvió del extinto periódico de la
siniestra prensa marrón Correo de Noticias de Curitiba para realizar una
violenta campaña de difamación contra el Hijo de DIOS durante varios días. Las
calumnias fueron absurdas, bobas, imbéciles. En el objetivo de incitar, exaltar
los ánimos de la policía brasileña, dijo que INRI CRISTO había escarnecido de
la policía de varios países. Entre las tonterías, llegó al punto de inventar
que INRI CRISTO daba longaniza envenenada a los perros de los vecinos, cuando
en la verdad INRI CRISTO ama los animales.
Irónicamente,
cierta ocasión, estando en la azotea de la casa del SEÑOR, él aún presenció
INRI CRISTO dar orden para que alertaran la vecina en tiempo de salvar su perro
de ser capturado por el coche del ayuntamiento.
Posteriormente, por fuerza de la
maldición del ALTÍSIMO, este periódico faliu y el hombre que articuló la
vehiculación de la materia, Tony Luna (ex-presentador del telediario del canal
12 en Curitiba), falleció acometido por el cáncer. El olor emanado de sus
entrañas era tan nauseabundo que ni aún los enfermeros soportaban acercarse,
conforme relató una tendera habitual de la SOUST que testificó el fenecimiento
del infeliz, en el cumplimiento de la justicia divina. Es el tiempo.
A través de esta perniciosa campaña
difamatoria las autoridades fueron fustigadas a iniciar un proceso de falsedad
ideológica contra INRI CRISTO, pues el referido periódico lanzó dudas sobre su
identidad. La denuncia fue recibida en 28/05/1986. Lo intimaron a comparecer
ante la comisaría de la Policía Federal. El SEÑOR le avisó que irían a
confiscar sus documentos, aún así INRI CRISTO debería llevarlos consigo. Se
presentó en la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba donde lo
sometieron a largo interrogatorio y, obviamente, como su PADRE hube avisado,
confiscaron sus documentos. Pero, inusitadamente, al mismo tiempo en que el
delegado de la Policía Federal, Dr. Reginaldo Silva Araujo, los hube retenido
por ser inducido a dudar de su legitimidad, se sintió impelido a conceder al
Hijo de DIOS fotocopia de todos ellos, autentificada por la propia policía;
están archivados en la SOUST. Finalmente INRI CRISTO fue liberado y volvió a la
su condición de apátrida, porque con sus documentos le fue quitada también la
nacionalidad
Acusado del crimen de falsedad
ideológica, en la primera instancia el juez de la 8ª Vara Federal Dr. José
Almada de Souza interrogó INRI CRISTO largamente y vio quien él es, reconoció
su identidad. Al término del interrogatorio, en presencia del policial, de la
escribana y de los demás presentes, el juez le extendió la mano, pero el Hijo
de DIOS no pudo retribuir el cumplimiento, pues desde el ayuno el SEÑOR dijo
que sólo puede usar las manos para bendecir. INRI CRISTO colocó sus manos en la
cabeza del magistrado. Su procurador jurídico, Dr. Edson Centanini, llegó hasta
a decir: "Maestro, en esos treinta años que actúo como abogado nunca vi un
juez extender la mano a un reo. Y ahora el Dr. Almada vino darle la mano y el
Maestro no correspondió. ¡Él podía hasta ofenderse!” INRI CRISTO le explicó que
así hube procedido en obediencia al SEÑOR. Si hubiera dato la mano al juez
habría prevaricado, arañado su legitimidad, pero, al contrario, en colocando
las manos sobre la cabeza del magistrado estaba concediéndole la bendición.
En esta ocasión, como el juez había
reconocido INRI CRISTO, si dependiera de él el proceso estaría concluido. No
obstante, también comprendió que se lo liberara estaría confesando su identidad
y, así pues, él sería entonces calificado de loco Para no correr riesgo, cogió
el proceso durante largos años. Contra INRI CRISTO había una única testigo,
el pseudojornalista que hube provocado el inicio del proceso a través de
la campaña difamatória.
Tiendo
llegado el día de la adición, estando presentes las testigos de la defensa, el
representante del Ministerio Público, Juan Gualberto Garcés Ramos,
vilipendiando el artículo 5º de la Constitución y los artículos 18 y 20 de la
Declaración Universal de los Derechos del Hombre (efectuada por la ONU, de la
cual Brasil es signatario), requirió la suspensión de la sesión pidiendo al
juez que INRI CRISTO fuera ingresado en un manicomio, sometido a examen médico
legal, y que se nombrara un tutor para asumir su iglesia, calificándolo de loco
por la manera de vestirse. Siendo pasada la palabra a la defensa, esta
sabiamente se manifestó alegando que no estaba en cuestión la sanidad mental
del acusado y sí su identidad.
Delante de esta dificultad, el Dr.
Almada requirió diez días para deliberar. En ese ínterin, el ALTÍSIMO determinó
que INRI CRISTO fuera personalmente delante del juez a fin de avisarle que
aquel procurador no era de la República de Brasil y sí de Roma. El procurador
jurídico de INRI CRISTO dijo que no es regular un reo buscar el juez mientras
él está decidiendo. Pero como era una orden del SEÑOR, INRI CRISTO atropelló la
regla y el juez lo recibió. INRI CRISTO le explicó que el procurador que pidió
su prohibición no era de la República de Brasil y sí de Roma, o sea, estaba
bajo órdenes de Roma. Roma es que en la verdad quería vedar su iglesia y a él
como ciudadano, cerceando-lo de sus derechos constitucionales, como ya hube
intentado, sin éxito, al presionar el Poder Judicial del Estado del Pará por
ocasión del Acto Libertario perpetrado en 1982, conforme en la época informó
ampliamente la prensa local. Cuando INRI CRISTO habló estas cosas el juez se
quedó taciturno, pálido, asustado. Como él podía que haya se ofendido por su
compañero estar siendo acusado, pues oficialmente ambos eran servidores del
Poder Judicial Federal, INRI CRISTO esperó en el silencio si el juez Dr. José
Almada de Souza le daría voz de prisión o se aceptaría extra-oficialmente
aquella grave denuncia. El silencio de él habló por sí sólo. Pasado aquel
periodo de tensión como el juez no se pronunció, INRI CRISTO puso fin al
coloquio pidiendo a su PADRE, SEÑOR y DIOS que lo bendijera y se retiró.
Transcurridos los diez días, finalmente
él dio continuidad al proceso indeferindo
el pedido del representante del Ministerio Público. Argumentó que el juicio no
era sobre las vistes de INRI CRISTO, lo que estaba en cuestión no era su
sanidad mental ni su manera de vestir y sí la acusación de falsedad ideológica.
Como él hubo vislumbrado el odio, la persecución que había contra INRI CRISTO y
consecuentemente habría contra él se lo absolviera, resolvió engavetar el
proceso en casa durante aproximadamente diez años. En este largo periodo, INRI
CRISTO permaneció confinado en los límites del territorio nacional en la
condición de apátrida, teniendo como único documento de identidad la
declaración efectuada por Magdalena Thais y Wilhelm Thais, la pareja que lo
creó en la infancia (ver Declaración Pág. 35). Nombró una Secretaria
Plenipotenciaria que suscribiera por él en la institución (SOUST) y continuó
esperando.
En 31/07/1995, como ocurre en un
tribunal de excepción (en que el reo no ve el rostro del juzgador), el juez
federal Nibaldo Brunoni, cuyo rostro INRI CRISTO nunca vio, lo juzgó al
escalofrío del principio jurídico “una testigo, nula testigo”, sobretodo
considerando que la única testigo tenía notorio precedente criminal,
mientras que a favor de INRI CRISTO fueron presentadas varias
testigos y harta prueba documental. Pero todo eso formaba parte de
lo que está previsto en Lucas c.17 v.25 la 35 (“Pero primero (antes de su
día de gloria) es necesario que él (Cristo) sufra mucho y sea
rechazado por esta generación. Así como fue en los tiempos de Noé, así será
también cuando viniera el Hijo del Hombre”). La sentencia no pasó de una
vana tentativa de condenar INRI CRISTO pues, como el tiempo actúa a favor del
Hijo de DIOS, al final él fue absuelto. Habiendo transcurrido lapso temporal de
más de ocho años, el juez sin rostro tuvo que declarar la pena prescrita.
En 29/09/1995, nuevamente el procurador
de Roma, inconformado, apeló al Supremo Tribunal Federal. No obstante, en
29/09/1998 los jueces de la 1ª Multitud del Tribunal Regional Federal,
inspirados por DIOS, iluminados, por unanimidad negaron proveimiento al recurso
del Ministerio Público, o sea, votaron a favor de la restitución al Hijo de
DIOS de su derecho a la ciudadanía. INRI CRISTO pudo, entonces, fundamentado en
el artículo 58 de la ley 6015/73, con nueva redacción dada por el artículo 1º
de la ley 9708/98 promulgada por el Presidente de la República Fernando Enrique
Cardoso, reivindicar junto al Tribunal de Justicia del Estado de Paraná, en la
Vara de Registros Públicos, el derecho de tener su nombre INRI CRISTO en los documentos.